Cochecitos de bebé: cómo evitar accidentes

In EN EL AUTOMÓVIL, EN EL HOGAR, EN VACACIONES by seguridad infantil enero 10th, 20180 Comments

No hay dudas de que los cochecitos de bebé son grandes aliados a la hora de salir a la calle con nuestros pequeños. Ya sea porque el paseo es muy largo para llevarlos a upa, porque tengamos más de un niño y se nos haga imposible tenerlos bien vigilados si los llevamos caminando, o porque además debamos cargar paquetes y bolsas (o porque simplemente necesitemos tener nuestras manos libres), el cochecito, tarde o temprano, nos es indispensable.

Pero debemos tener en cuenta que los cochecitos no dejan de ser objetos semi rígidos con ruedas, y que este simple y obvio hecho puede generar graves accidentes. La foto que ilustra este artículo, por ejemplo, donde una mujer pasea a su pequeño en un trineo, puede parecer muy simpática, pero la verdad es que, aunque en forma exagerada, muestra mucho de lo que no hay que hacer al utilizar un cochecito: el niño no tiene arneses de seguridad ni ningún tipo de contención, la mujer que lo pasea va por delante sin saber si el pequeño sigue en el trineo o se cayó.

Estadísticas realizadas en USA en base a los casos tratados durante cinco años en la guardia de un hospital mostraron que hubo 64.373 lesiones en niños menores de 3 años, relacionadas con el uso de cochecitos, de las cuales el 76% se produjeron por caídas. Las zonas más afectadas fueron la cabeza (44%) y la cara (43%). Entre las lesiones hubo contusiones (38%), laceraciones (24%) y traumatismo craneal (22%). También se registraron lesiones por amputaciones (parciales o totales) de dedos, lesiones en la piel, quemaduras (ocurridas al dejar el cochecito cerca de estufas, o al ser empujado por otro niño hacia fuentes de calor) e insuficiencias ventilatorias (al dejar al niño acostado en una posición incorrecta, con demasiado abrigo y/o juguetes dentro del cochecito).

¿Esto significa que debemos dejar de usar el cochecito? De ninguna manera!! Pero sí que debemos ser prudentes y seguir las siguientes indicaciones:
1 correcta colocación del niño en el cochecito

Siempre debés colocarle los cinturones de seguridad incorporados en el cochecito, vigilando que su cabeza quede extendida de forma tal de que pueda respirar con normalidad (por ejemplo, que no quede apoyada su barbilla sobre su pecho). Fijate que sus manos y pies queden libres cuando abrochas el arnés del cochecito (evitando que queden enganchados o en una mala posición). Si acostas al pequeño en el cochecito totalmente reclinado, prestá especial atención al arnés que sujeta su cadera, y al cierre de la abertura de las piernas. La idea es que el niño no pueda deslizarse a través de ésta, y evitar una caída o un estrangulamiento si queda entre las cintas del arnés. Se recomienda utilizar, como sistema de retención, los arneses de tres puntos: dos puntos de sujeción de cada lado de la cadera y otro en la entrepierna.  Aún mejor es utilizar el de cinco puntos, que también sujeta los hombros. Las hebillas del arnés deben ser fáciles de utilizar por un adulto pero imposibles para un niño (evitando que se suelten por sus propios medios). 

Si lo tapas con una manta, fijate que la misma este bien sujeta (para evitar que se caiga, enganche entre la ruedas del cochecito, y a su vez produzca un estrangulamiento en el pequeño). Asimismo no uses almohadas ni mantas dobladas como colchón, porque pueden provocar asfixia en bebés pequeños. No dejes juguetes sueltos en el cochecito.

2 cuidados al trasladar el cochecito

Cada vez que salgas con el pequeño en su cochecito, debés colocarle los arneses de seguridad. Esto evitará que se deslice hacia afuera y/o que se levante con sus piernas y caiga. SIEMPRE debés supervisarlo cuando estés en la calle con tu peque en el cochecito; nunca lo dejes fuera de tu vista, o al cuidado de terceros que no sean de tu estricta confianza. A los hermanos y hermanas mayores les puede parecer divertido manejar el cochecito, pero no tienen ni la fuerza ni la altura necesarias para conducirlo con seguridad. El cochecito debe ser manejado por un adulto sin dificultades para movilizarse. Lo ideal es que el cochecito pueda ser conducido en línea recta y girar utilizando una sola mano (lo que indicaría su óptima maniobrabilidad). Si las manijas del cochecito están a la altura de nuestra cintura o un poco más abajo, será mucho más cómodo.  

Revisá con regularidad que los frenos del cochecito funcionen correctamente, bloqueando completamente las ruedas al ser activados. Colocalos cada vez que decidas frenar la marcha y soltar el coche para realizar alguna acción (por ejemplo, buscar algo en un bolso, realizar alguna compra). Cuando cruces una calle, no bajes el cochecito de la vereda mientras esperas que cambie el semáforo. Esperá a tener habilitado el paso y nunca antepongas el cochecito al tráfico. Se recomienda no alejar demasiado el cochecito del cuerpo del que lo conduce: tenerlo más cerca tuyo facilita su maniobrabilidad en caso de que requieras hacer algún movimiento brusco por imprudencia de algún vehículo. Siempre cruzá por la senda peatonal. 

Cuando estés dentro de algún negocio, tene en cuenta que puede que muchos de los productos en venta estén al alcance de las manitos de tu niña o niño, y que puede tomarlos y llevarselos a la boca, con el peligro que esto implica. Nunca uses el cochecito en escaleras mecánicas; si es posible usá el ascensor, o solicitá ayuda para levantar el cochecito y subirlo por la escalera (nunca lo arrastres por la misma). Siempre tené la precaución de no dejar el cochecito al sol; incluso si no está el niño dentro, ya que puede recalentarse y producir quemaduras al ser utilizado nuevamente. Nunca cuelgues objetos con cintas de más de 20 cm de largo, ya que podrían ser causa de estrangulamiento del pequeño. Vigilá que la ventilación del coche sea la correcta, evitando el uso excesivo de abrigos.

No sobrecargues el cochecito con demasiado peso (sobre todo al colgar bolsas en las manijas) porque lo desequilibra y puede provocar que se vuelque hacia atrás. Si colocas una plataforma para que otro niño viaje parado, asegurate de que el enganche sea seguro y que soporte el peso extra. También debes vigilar que otros niños no se trepen al cochecito, porque esto provocaría un vuelco y consiguientes heridas y/o golpes. 

3 cuidados al retirarlo del cochecito

Cuando retires a tu bebé del cochecito, procurá hacerlo siempre con el coche frenado y sin realizar movimientos bruscos. En los más pequeños, tene cuidado de sujetar bien su cabecita. Antes de retirarlo, chequea que sus brazos y piernas estén libres de la sujeción de los arneses. Si tu pequeño ya camina, prestá particular atención a que no salga corriendo a la calle mientras estas plegando el cochecito. Asimismo, mantenelos a una distancia prudencial para que no se enganchen los dedos al plegarlo (sí, tenerlos cerca para que no bajen a la calle, pero no tanto como para que se enganchen con el cochecito... es difícil pero necesario!)

Esperamos que estos consejos te sean de ayuda!
Recordá: la prevención es la mejor manera de evitar accidentes.

Fuente consultada:

Sociedad Argentina de Pediatría - 2016 - Comité Nacional de Prevención de Lesiones. Coordinadores: Dra. Ingrid Waisman, Dr. Rubén Zabala, Dra. Clotilde Ubeda - www.sap.org.ar 

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